Perdonar, es una gran herramienta de autoliberación, así como lo lees: es soltar esa carga que llevas a cuestas y que afecta tu propia paz interior y bienestar emocional. Más allá de beneficiar al otro, te beneficia a ti.

Cuando eliges perdonar, te regalas la oportunidad de sanar. Guardar resentimiento mantiene heridas abiertas, mientras que perdonar permite que el proceso de curación comience.
El perdón es un acto consciente de soltar. No significa que estés de acuerdo con lo que sucedió, sino que estás eligiendo liberarte del peso emocional.

Y es que cuando tomas la decisión de perdonar:

  • Liberas emociones reprimidas
  • Eliminas la carga del remordimiento
  • Rompes las cadenas que te atan al pasado

¿Qué ocurre cuando vives en resentimiento?

  • Te haces daño a ti mismo
  • Mantienes unas ataduras emocionales que no te dejan avanzar
  • Estás atrapado en situaciones pasadas

“El resentimiento es como beber veneno y esperar que la otra persona muera”.

¿Cómo puedes comenzar el proceso de perdonar?

  • Reconoce el dolor
  • Comprende la perspectiva de la otra persona
  • Elige soltar
  • Cuida de ti

¿Sabías que perdonar se ha asociado científicamente con la reducción del estrés y la ansiedad? Y es que liberar la tensión emocional vinculada al resentimiento, impacta positivamente el sistema nervioso y endocrino. Además, al disminuir el estrés crónico, se fortalece el sistema inmunológico, se reduce la presión arterial y está vinculado a un menor riesgo de enfermedad cardíaca.

Además, la práctica del perdón se asocia con una mayor satisfacción con la vida y una reducción de los síntomas depresivos, ya que libera emociones negativas y transforma la perspectiva sobre experiencias pasadas, contribuyendo con la salud mental.
Si estás dispuesto a FLUIR CON EL RITMO DE LA VIDA, abrir espacio para la paz interior, la autenticidad y la posibilidad de vivir en el presente, desde la gratitud en lugar del resentimiento, comienza hoy mismo a trabajar en el perdón